Partida de Matrimonio en Uruguay

Una partida de matrimonio es un certificado expedido por el Registro Civil, un organismo público que se ocupa de constatar diversos acontecimientos relacionados con el estado civil de los individuos. En este caso, consiste en declarar que dos personas están casadas.

El acta debe contener los nombres completos de los novios, la edad y residencia de la pareja, el lugar y la fecha del matrimonio, detalles del nacimiento de la pareja, nombres y lugares de nacimiento de sus padres, las ocupaciones y el estado civil de los cónyuges en ese momento y los nombres de los testigos del matrimonio.


¿Cómo inscribirse para obtener la partida de matrimonio?

Para que puedas hacer la inscripción de manera presencial, deberás realizar una partida manuscrita indicando los nombres y apellidos de los contrayentes, fecha y lugar donde se realizó el matrimonio, sección judicial o número de oficina donde se contrajo matrimonio y número de acta.

Las partidas manuscritas tienen un costo y se tendrá que pagar según el tipo de trámite. Este puede ser urgente,para retirar en el momento, o común, dentro de los dos días siguientes.

También podrás hacer el trámite de manera digital a través de la web oficial de la Dirección General del Registro de Estado Civil.

Por otro lado, una vez expedida la partida de matrimonio, se puede pedir una copia certificada en el Registro Civil.


¿Cuál es el objetivo jurídico que cumple el certificado matrimonial?

El acta es un contrato que les impone derechos y obligaciones a las dos personas al darle una entidad legal a la unión como pareja.

Es necesaria para realizar numerosos trámites, por ejemplo, iniciar una adopción, divorcio, juicio de alimentos, tenencia de menores, pensiones, sucesiones, herencias, etc.

El matrimonio establece un vínculo entre dos personas reconocido y consolidado por medio de prácticas sociales y normas legales. Actualmente, puede ser civil o religioso.

El certificado de matrimonio emitido por el Registro Civil permite que el Estado establezca los derechos, deberes y requisitos de esa unión de pareja.


¿Cómo se registra un matrimonio ocurrido en el extranjero?

Los papeles tienen que ser originales y del país donde sucedió el casamiento. Si el certificado fuera redactado en otro idioma, tendrá que ser traducido por un traductor público uruguayo.

El costo del trámite es de 899 pesos uruguayos y también lo puedes realizar en modalidad online.


¿Cómo es el procedimiento del acta en un matrimonio religioso?

Existe otro tipo de matrimonio que es el religioso, muy comúnmente católico. En este caso, se siguen las normas o costumbres de la religión bajo la cual se celebrará el contrato y el Estado no tiene un rol predominante. Para poder solicitar un turno en la iglesia correspondiente, es necesario que cumplas una serie de requisitos.

Cuando los novios se acercan a la parroquia para concretar la inscripción, el sacerdote les va a exigir los siguientes documentos:

  • - Partida de nacimiento de ambos contrayentes

  • - Documento de identidad de ambos

  • - Acta de bautismo, la cual se encuentra en la iglesia donde se han bautizado

  • - Evidencia de haber realizado el curso prematrimonial

Para recibir el sacramento del matrimonio, es necesario la presencia de dos testigos mayores de edad (no deben pertenecer a ninguna de las familias). Estos serán los que darán fe sobre la unión matrimonial en el momento de la boda. Por regla general, esos roles son ocupados por amigos de la pareja.

En caso de que ambos estén bautizados, el matrimonio se celebrará en la iglesia parroquial, sin embargo, es posible obtener una licencia obispal para que sea en otra iglesia o lugar diferente con el permiso del obispo. Si la pareja se encuentra formada por una parte católica y otra no bautizada, se puede hacer la boda en el lugar que elija la pareja.


¿Se puede anular un certificado matrimonial religioso?

Es posible gracias a una de las reformas del papa Francisco, quien decidió que una sola sentencia es suficiente para el procedimiento y también le atribuyó el principio de gratuidad. En este sentido, solicitó que se les otorgara poder de decisión a las iglesias en ese proceso. El obispo es quien hace de juez en esos casos.


Certificado matrimonial entre dos personas del mismo sexo

En Uruguay se aceptan todas las identidades sexuales y de género, solamente es necesario que dos personas manifiesten su voluntad de casarse y acepten los requisitos protocolares, los cuales son exactamente iguales a los que corresponden a una pareja heterosexual.

Lo interesante en cuanto a lo jurídico del matrimonio igualitario es que los derechos de los hijos de la pareja son iguales para ambos miembros del matrimonio sin importar a quién le corresponda ese menor. También se incorporan las expresiones de contrayentes, esposos o progenitores, es decir, no solamente se reconoce el matrimonio igualitario en sí mismo, sino que se respeta la manera en la que se percibe cada miembro de la pareja.

Lo cierto es que, en otros tiempos, el matrimonio podía ser llevado a cabo sin tener en cuenta la voluntad de los contrayentes, no obstante, en los últimos años, se ha universalizado la exigencia del libre consentimiento de ambas personas para contraer matrimonio como un derecho humano fundamental.

El avance de las libertades individuales en las democracias actuales ha permitido el casamiento entre dos personas del mismo sexo. En el caso de nuestro país, es legal desde el año 2013, lo que colocó a Uruguay como el duodécimo del mundo en permitir la unión civil entre personas del mismo sexo y el segundo en Latinoamérica, después de que lo hiciera Argentina en el 2010. De esa forma, iguala a las parejas homosexuales con las heterosexuales en materia de derechos conyugales.

Por otro lado, el avance de la tecnología ha permitido que los trámites para el acta matrimonial en el Registro Civil puedan hacerse en vía remota a través de internet y con mayor velocidad. Los líderes políticos y las instituciones judiciales han escuchado los reclamos sociales y el sistema democrático ha optado por una mayor pluralidad y por la integración de grupos sociales que antes estaban totalmente disgregados y sin voz.